Raimundo piensa en casarse con Iría. Unos días atrás le propuso matrimonio y ella aceptó comprometerse o por lo menos eso es lo que creyó, porque lo cierto es que entre ambos hay un manto de desentendimiento. Ella para empezar es prostituta y él a fuerza de desmentida se las arregla para vivir un “como sí” no lo fuera.

La desmentida como mecanismo defensivo si bien no es excluyente de una estructura es el mecanismo fundante de la perversión y el fetiche. Pero es interesante de señalar la relación que establece Freud  en uno de sus trabajos póstumos e inconclusos entre este mecanismo y el de escisión del Yo. Sostiene que la desmentida busca y logra construir una nueva realidad pero que esta supone un desgarramiento del Yo que nunca se reparará y que se hará más grande con el tiempo.

Creo que es posible vislumbrar en la trama del film este proceso de agrietamiento del Yo del que habla Freud, un cuadro psicológico singular que se profundiza a través de un pasaje al acto. Juan David Nasio amplía el alcance conceptual que encuentra su inicio en Freud, cuando se refiere al escotoma que se produce en la realidad en la situación psicótica; cuando el Yo rechaza la representación intolerable, su afecto, y por hallarse aquella unida a un trozo de realidad, escotomiza también esta última. Considerando entonces el efecto de una forclusión local y temporal, alguien, cualquiera, aunque se trate de una estructura psíquica neurótica, puede producir un acto de graves consecuencias para su seguridad e integridad y la de terceros.

 

Título: Estómago (título original en portugués: “Estômago”). Año: 2007. Dirección: Marcos Jorge. Duración: 112