abuso sexual infantilEl abuso sexual infantil es un grave problema de salud pública que, en gran parte de los casos, interfiere en el adecuado desarrollo de la víctima que lo sufre y repercute negativamente en su estado físico y psicológico. La experiencia de abuso sexual infantil puede considerarse una situación extrema que, suele desenbocar en un elevado nivel de estrés y malestar en la gran mayoría de individuos.

No se trata de un problema reciente. En mayor o menor medida, los malos tratos a la infancia son una constante histórica, que se produce en todas las culturas y sociedades y en cualquier estrato social, constituyéndose un problema universal y complejo, resultante de una interacción de factores individuales, familiares, sociales y culturales que puede, incluso, llegar a terminar en la muerte del menor. Las consecuencias psicológicas que suelen acompañar a la vivencia del abuso sexual infantil son frecuentes y diversas, tanto aquellas que se producen en la infancia como las que, en muchas ocasiones, perduran hasta la edad adulta.

Los estudios constatan consecuencias que afectan a todas las áreas de la vida de la víctima, y que impiden hablar de un síndrome del abuso sexual infantil. Los trabajos publicados al respecto demuestran la no existencia de un patrón de síntomas único, así como la presencia de una extensa variedad de síntomas en estas víctimas, e incluso la ausencia total de síntomas en algunas de ellas, impidiendo establecer un síndrome que defina y englobe los problemas emocionales, cognitivos y sociales que se relacionan con la experiencia de abuso sexual. Son diversos los autores que constatan la existencia de víctimas asintomáticas, estableciéndose que entre un 20 y un 30% de las víctimas de abuso sexual infantil permanecerían estables emocionalmente tras esta experiencia. Sin embargo, estas víctimas podrían llegar a presentar problemas posteriormente, configurando los llamados efectos latentes del abuso sexual infantil.

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS INICIALES DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL

Problemas emocionales
Ansiedad, depresión, sentimientos de culpa, baja autoestima. Pueden haber incluso ideas y conductas suicidas.

Problemas cognitivos y de rendimiento académico
Afecta la capacidad de concentración y atención. También pueden presentarse síntomas de Hiperactividad.

Problemas de relacionamiento
Es una de las áreas más afectadas. Involucra tanto la relación entre iguales o adultos, ya sean pertenecientes a la familia o desconocidos, dada la ruptura que la experiencia de abuso sexual implica en la confianza de la víctima.

Problemas funcionales
Dificultades físicas como pérdida del contro de esfínteres, problemas de sueño y problemas de alimentación.

Problemas de conducta
Diversos problemas de conducta que pue destacan las conductas sexualizadas, la conformidad compulsiva y la conducta disruptiva y agresiva.

Fuente: Papeles del Psicólogo